
Apunte: hay que matar a Borges
El planteamiento de este ejercicio es curioso.
Las más de las veces se quiere "regresar a Borges" (y a B., por ejemplo, que es otro caso y ahora sólo menciono de modo diagonal).
Lo anterior implica las ganas de querer pensar poco (1) o de crear sin eficacia de manera original (2), por un lado. Se insiste en ver de reojo al, notable sin duda creador que fue Borges, pero en ese proceso el escritor, finalmente -y de manera especial el hispanoparlante- reduce sus esquemas y aspiraciones. Muchos quieren ser Borges lo que se traduce en achatar la visión propia y limar la posibilidad de ser extrovertidos al momento de escribir.
Pero por otro lado, este tipo de ejercicios pretende "demostrar" el aparente intelecto que por ósmosis puede conseguirse vía Borges. (Esto último no sólo es curioso. También es lamentable).